El 8 de diciembre de 1980, Chapman dejó en el hotel donde se alojaba distintos efectos personales. El más destacable fue un ejemplar de ‘El guardián del centeno’ en el que dejó escrito: “esta es mi declaración”. Luego, firmó como Holden Caulfield, el protagonista del libro. Chapman afirma que llegó a creer ser ese personaje.

En 1980, John Lennon le dio a la revista Newsweek su primera entrevista oficial de “regreso” desde su retiro de Los Beatles en 10 años. Sin embargo, había prometido la entrevista de regreso a David Sheff en Playboy. Habían pasado 10 años desde la última grabación oficial de la banda en los estudios Abbey Road y pocos meses después murió bajo las balas de un fanático.

La música que hacían por su lado individualmente la dupla creativa Lennon/McCartney consistía ocasionalmente en mensajes encriptados entre líneas y desbordantes experimentos en estudio.

Let it Be” fue ese último gran esfuerzo en el que ni siquiera [al mejor estilo de muchas bandas en el futuro], estuvieron al mismo tiempo en el estudio mientras grababan con Alan Parsons. Evidentemente Paul McCartney pensó que lo mejor para el grupo era volver a sus raíces musicales y a tocar en vivo. Entonces propuso a sus compañeros que dejaran de lado la producción virtuosista que tanto habían desarrollado en el estudio durante los últimos años para centrarse en aprender simples canciones rockeras que pudieran interpretar como grupo delante de un público y grabarlas. De ahí partió la idea del concierto en la azotea después de tocar para pequeñas audiencias y lugares.

La idea era que se grabaran las sesiones de ensayo para elaborar un documental que mostrara al mundo entero cómo The Beatles se preparaban para un concierto. Así nació “Get Back”, que se convirtió en canción y el álbum terminaría llamándose “Let it Be”, publicado el 8 de mayo de 1970.