“Qué nostalgia tan cula”, dice Martín de Francisco sentado al extremo del sofá.

El pelo canoso evidencia ya los más de 50 de vida y la bailadita a la entrada de a la obra bajo el reflector demuestra que tanto él como su partner, Santiago Moure, han absorbido cosas mutuamente a lo largo de la carretera, Santiago especialmente “haciendo papeles de segunda en novelas de tercera”. La risa puede con toda esa carga de nostalgia en sinergia.

Hace 22 años, un grupo muy reducido de productores nos debatíamos a muerte con los directivos de Caracol Radio en el salón de un lujoso hotel del norte de Bogotá sobre la continuación o no de “La Tele” en Radioactiva; perdimos el programa pero ganamos el formato, a partir del momento seríamos rock pero “La Tele” se tenía que ir porque a algún sexagenario del edificio le seguían pareciendo vulgares. Unos cuantos entendíamos muy bien los fenómenos nacientes en MTV, el humor contemporáneo y estábamos listos para ver llegar a “South Park” y otros fenómenos que escalaron inclusive en México con “La Familia del Barrio” y dejar ir a la dupla era una pérdida en la que solo se evidenció el conformismo. Y desde ahí, todos quisieron emular el sarcasmo, la franqueza y la diversión que expusieron estos dos en radio y TV a partir de una creación de Carlos Vives pensando en el programa argentino Videomatch de Marcelo Tinelli. Varios personajes de radio asumieron la personalidad y nacieron distintos programas en la misma emisora que apelaban a la misma actitud, desde luego, llegaron los de la competencia, las fotocopias “cuentachistes” y las humildes réplicas que aún sobreviven en la era del Stand Up Comedy.

Hablando de radio, es divertido rememorar esas conversaciones al aire en un medio que ambos despreciaban en los 90 y del que ha vuelto a ser parte Martín en RCN como comentarista deportivo “¿Cómo eres capaz de convivir con Casale y seguir así no más?”, le pregunta Santiago, y más adelante recurren con razón acertada al discurso de pobre formación de la gente del medio venido a menos, narradores de fútbol y presentadores de “farándula” ¡Divertidísimo! [Y eso que no han tenido que lidiar con las celebridades recientes de este “valle de lágrimas”].

Con un teatro lleno en Medellín y un auditorio nostálgico por las aventuras conversacionales en el imaginario infinito que abre las posibilidades un personaje como “Cerdo” o “Doña Anciana”, Martín y Santiago se extienden por 20 años anecdóticos de historia de la “Colombia amarga” sacando risas y carcajadas cada vez que recorren campañas presidenciales, personajes populares y sus propias desgracias. Un confesionario del que la terapia freudiana saca ataques de humor insensible que toda una generación presenció como el tercero en la mesa a través de la radio  y que desembocaron en proyectos inteligentes y sarcásticos por cada lado con más carga de dramaturgia por el lado de Moure y académica en el de De Francisco que contagia con esa risa seca.

Yo no respiro nostalgia, pero carajo si puedo recordar cada una de las canciones que “La Tele” le aportó a la pobreza musical de los 90 en la radio musical con artistas como Kiss, Jamiroquai, Ketama o Blues Traveler, que después pasaron a ser parte de nuestros gustos. A mí me dieron mi porción al aire una vez lanzando una nueva canción de Metallica de entonces y desde ahí mi estilo de radio cambió y dejé de ser otro DJ recreacionista para aprender a conversar y contar historias. “La Tele” fue el primer producto colombiano que nos enseñó a construir una marca personal.

Sit Down Tragedy” es un elaborado Stand Up Comedy colombiano trazado en un marco teatral digno de repetirse, si alguna vez vio a estos dos veteranos [aún como caricaturas], o los admiró en la radio. Con un poco de dificultad en el volumen del audio del Teatro Pablo Tobón lo disfrutamos un poco más que el angustiado Martín de Francisco haciendo teatro.

¡Necesarios!

Gabriel Posada
Medellín – Antioquia.